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Cuidados del recién nacido


Toda manipulación que realices con un bebé debe ser hecha con infinito cariño.

Alimentación

Antes de iniciar la alimentación las manos deben haber sido lavadas con agua y jabón.

La alimentación a pecho directo exclusivo es la ideal para la mayoría de los niños. Cubre los requerimientos nutricionales y de líquidos durante los primeros 6 meses aproximadamente, proporciona anticuerpos y otros elementos que fortalecen la inmunidad y previene asi múltiples enfermedades infecciosas, genera apego favoreciendo el establecimiento de un fuerte vínculo entre la madre y el hijo. Se encuentra siempre estéril y a una temperatura ideal, evitando quemaduras y la necesidad de manipular mamaderas y otros utensilios, con el consiguiente riesgo de contaminación.

La bajada de la leche se produce en las primeras 24-48 hs luego del parto o un poco después en caso de cesárea. El principal estímulo para que esto se produzca es la succión del recién nacido, por lo que la madre no debe preocuparse si el bebe pasa prendido durante mucho tiempo. En los primeros días se debe alimentar entre 8 y 12 veces en 24 hs y debe estar a pecho 15 minutos de cada lado aproximadamente. En los primeros días no deben pasar más de 3 horas sin que reciba alimentación (contar el tiempo transcurrido desde el inicio de la lactada).

La necesidad de aumentar la producción láctea hará que durante algunos períodos el bebe succione más seguido, especialmente la denominada "crisis de lactancia" que se produce alrededor de los 2 meses no debe desalentar a la madre para continuar con la lactancia natural ya que corresponde a un ajuste de la producción láctea.

Si el recién nacido presenta alguna dificultad para alimentarse prendido a pecho (paladar hendido, prematurez) o la madre presenta algun problema (pezones umbilicados, trastornos neurológicos que impidan sostener al niño) se puede obtener la leche por ordeñe y administrarla por biberón o sonda orogástrica.

La leche materna debe provenir exclusivamente de la madre de ese niño ya que existen enfermedades infecciosas que se contagian a través de la lactancia. Entre ellas el HIV por lo que en pacientes portadoras del virus se contraindica la alimentación con leche materna. No debe suspenderse la lactancia natural por mastitis, sólo en caso de supuración se suspenderá transitoriamente de la mama que supura.

En caso de requerir alimentación con leche no materna, ya sea de fórmula o leche de vaca diluída, deberán ser indicadas exclusivamente por Neonatólogo o Pediatra, se preparará siguiendo precisamente las directivas del médico. En este caso el riesgo de enferemedades infecciosas digestivas como la diarrea aguda infantil aumenta. Es por esto que la manipulación de mamaderas, tetinas y demás utensilios debe ser realizada siempre con manos previamente lavadas con agua y jabón, hervir diariamente los utensilios, hervir el agua que se utilizará en la dilución durante 15 minutos, trabajar sobre una superficie que sea lavada con agua y jabón diaramente. Los biberones con leche deben ser guardados en el fondo de la heladera (nunca en la puerta) y se le ofrecerá una cierta cantidad al niño, el sobrante se descartará y no volverá a guardarse para la siguiente lactada.

Suplementos vitamínicos

Los requerimientos de vitaminas y minerales, en los recién nacidos a término, están cubiertos por la leche producida por la madre durante los primeros 6 meses de vida. Durante los meses en que el niño no se puede exponer al sol no se produce la activación de la vitamina D3, por lo tanto en los países en que esto sucede se debe administrar vitamina D suplemetaria durante el primer año de vida para evitar la enfermedad ósea denominada "raquitismo".

La madre transfiere hierro al niño durante el último trimestre del embarazo y el niño genera un depósito que cubre sus necesidades hasta los 6 meses, después de lo cual es necesario agregarlo como suplemento dietético.

Peso

El recién nacido baja de peso durante los primeros días de vida. Se considera normal un descenso de hasta el 10% del peso al nacer. Lo habitual es que aproximadamente a los 10 días de vida recuperen el peso del nacimiento.

Un ascenso de peso de 20 a 40 gramos diarios es adecuado y es necesario controlar que el bebe aumenta de peso. Verificar el incremento de peso permitirá valorar el éxito de la alimentación que recibe. Por lo tanto es importante el control con Pediatra o Neonatólogo 2 veces durante el primer mes de vida.

Chupete

El uso de chupetes no se recomienda en los recién nacidos a término. Estos pueden deformar el paladar por lo que de utilizarse debe ser del tipo anatómico. Existen reportes que consideran su uso como factor protector frente al riesgo de muerte súbita del lactante si se utilizan durante el sueño.

De utilizarse no deben humedecerse con ningún tipo de sustancia diferente de la leche materna (miel, jugos, etc.).

Cambio de pañales

El niño debe ser higienizado y cambiado en cada lactada.

Es habitual que en cada cambio exista orina en el pañal. Durante los primeros días de vida puede visualizarse la presencia de manchas anaranjadas en la zona con orina, que corresponden a cristales de uratos y no tienen ninguna significación patológica.

La primera deposición se produce en las primeras 24-48 hs y es de color verde oscuro, espesa y pegajosa y se denomina meconio. En los primeros días va cambiando hasta llegar a ser amarillenta y semilíquida (el contenido sólido se asemeja a pequeñas semillas). Es habitual que el niño defeque luego de alimentarse y la frecuencia puede ir desde 1 a 7-8 deposiciones diarias.

Para realizar la limpieza de la zona perineal es conveniente humedecer un algodón con agua que puede acompañarse de jabón neutro con un buen enjuague si es necesario. Se desalienta el uso de productos perfumados o con alcohol que pueden resultar muy irritantes para la piel. No se debe retraer el prepucio en los varones y en las niñas la higiene debe avanzar desde la zona anterior hacia la posterior y nunca en sentido inverso ya que se corre el riesgo de contaminar la vía urinaria con los gérmenes intestinales. Verificar que los pliegues por debajo de las bolsas testiculares en los varones y los labios menores y el introito vaginal en las niñas queden libres de materia fecal.

En la niña se puede observar en los primeros días de vida secreción sanguinolenta (seudomenstruación) o flujo vaginal. Este fenómeno responde a la supresión de estrógenos maternos, por lo que es un hecho que no debe preocupar. Por este mismo hecho se puede ver secreción láctea a partir de las glándulas mamarias de niños y niñas en los primeros días.

Limpieza de cordón umbilical

La higiene del cordón umbilical debe realizarse en cada cambio de pañal. Se humedecerá una gasa con alcohol blanco rectificado (de preferencia sin eucaliptar) y se limpiará el cordón retirando las secreciones en caso de existir. No se debe tener miedo a retirar la piel que circunda a la futura cicatriz umbilical para limpiar exhaustivamente la zona ya que de eso depende la velocidad con que se momifique (se seque) y se caiga el cordón. La caída ocurre entre los 3 a 10 días del nacimiento en la mayoría de los casos.

Higiene

Luego de que se produzca la caída del cordón umbilical el niño debe ser bañado diariamente. El baño puede ser con inmersión o tipo ducha. En caso de realizarlo por inmersión no colocar más de 10 o 15 cm de agua, semisentar al niño sosteniéndolo con una mano y con la otra manipular el jabón u otros aminículos. Nunca dejarlo sólo mientras está en el agua ya que pueden ahogarse en pequeños volúmenes. Tener pronta una toalla limpia y templada en caso de estar en época de frío, envolverlo y secarlo comenzando por la cabeza ya que su gran superficie relativa con respecto al resto del cuerpo favorece la pérdida de calor que lo puede llevar a hipotermia.

En cuanto a jabones y shampues evitar los de perfume intenso y con colorantes. Se recomienda un jabón de glicerina sin perfume agregado para todo el cuerpo.

Higiene dental

Se debe realizar masaje en las encías durante los primeros meses de vida para estimular la erupción dentaria ya sea con la yema de los dedos o con instrumentos diseñados para ello.

La erupción de los primeros dientes se produce promedialmente a los 6 meses aunque hay niños que pueden presentar dientes desde el nacimiento. Los dientes deben ser cepillados desde que erupcionan con un cepillo suave o con una gasa realizando movimientos firmes que eliminen la placa bacteriana. Debe ser realizado luego de cada lactada, exceptuando en las lactadas nocturnas.

Llanto inmotivado

Es habitual que desde la etapa de recién nacido (hasta 28 días de vida) y hasta las 16 semanas de vida aproximadamente, los lactantes sanos presenten períodos de disconfort en los cuales los padres no logran calmarlos ni alzándolos, ni ofreciendo alimento, ni mediante un baño ni mediante ninguno de los procedimientos que los consuelan habitualmente. Una elevada proporción de estos niños (1 de cada 4 aproximadamente) sufren de los denominados cólicos del lactante cuya etiología (causa) no es clara, son difíciles de tratar y mejoran con la expulsión de gases mediante masaje del abdomen. Habitualmente este llanto ocurre en horario vespertino, dura aproximadamente 1 o 2 horas y es motivo de múltiples consultas a los servicios de urgencia. Una vez calmado el niño recupera la tranquilidad y descansa o se alimenta con normalidad.

Vestimenta

La ropa debe ser holgada, cómoda para el niño y para quien lo manipula, de materiales suaves y no alergénicos como el algodón. No permitir el roce de lanas o tejidos acrílicos contra el cuerpo. No utilizar cintos ni cordones.

Debe evitarse la pérdida de calor del niño o su calentamiento excesivo, teniendo en cuenta que por inmadurez la termorregulación puede ser ineficaz. Una buena forma de adecuar la ropa al bebe es observarnos a nosotros mismos analizando las necesidades de abrigo y mantenerlo pensando en cuánta ropa necesitamos para estar cómodos.

La ropa (especialmente aquella que va contra el cuerpo) debe lavarse con jabón neutro a mano y plancharse una vez que está seca. Esto evita alergenos y la presencia de insectos.

Ciclo sueño-vigilia

Durante la primer semana de vida los recién nacidos duermen unas 16 a 18 horas diarias.
Las siestas son múltiples, matutinas y vespertinas durante los primeros meses de vida.

Sueño

La inducción del sueño debe realizarse siempre a la misma hora, realizando los mismos "rituales" (cepillado o masaje bucal, cambio de pañales, cambio de ropa) y dejando al niño despierto en su cama. Sin duda resultará difícil para los padres esperar fuera de la habitación si el niño llora (consolarlo luego de 10-15 min de llanto) pero deben saber que los bebes experimentan cortos períodos de vigilia durante la noche conciliando posteriormente el sueño en forma espontánea. Si la perseverancia de los padres logra superar los llamados del niño en una semana, el niño conciliará el sueño sin necesidad de realizar complicados rituales.

La posición recomendada es decúbito dorsal (dorso apoyado en el colchón) o de lado. Conviene que el tronco esté inclinado a 30 grados (posición antirreflujo) ya que hasta los 6 meses pueden presentar reflujo gastroesofágico fisiológico (regurgitaciones postalimentación).

No deben colocarse almohadas en la cuna. No es recomendable que compartan la cama con otras personas por el riesgo de asfixia, de caídas y compresiones que pasen desapercibidas al adulto.

Paseo

Luego de la primer semana de vida es conveniente que el niño sea llevado de paseo a lugares abiertos o cerrados con buena ventilación y con temperaturas templadas.

Cuidados ambientales

La temperatura ambiente debe estar alrededor de los 23 grados y los ambientes deben ser ventilados diariamente si las condiciones climáticas lo permiten. La higiene ambiental debe realizarse evitando el levantamiento de polvo, evitar olores desodorificantes fuertes o contaminantes ambientales tipo humo de tabaco, inciensos o similares que son irritantes de la pequeña vía aérea del lactante.

No debe permitirse que nadie toque al recién nacido si está resfriado, con tos o con cualquier infección viral que se pueda trasmitir por vía respiratoria, evitar estornudos y tos en la misma habitación en la que está el niño.

Es recomendable el lavado de manos para cualquier adulto que vaya a cargar al niño, especialmente si proviene desde afuera del domicilio.


Dra. Fernanda Blasina

 

   

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